Dos Experiencias Personales: El Éxito por Validación vs. El Fracaso por Omisión
A lo largo de mis 38 años de trayectoria comercial y mi labor como docente universitario en Publicidad y Marketing Digital, he vivido en carne propia la diferencia entre emprender con investigación previa o hacerlo a ciegas.
Caso 1: El Sondeo Comercial en el Sector de Colchones (Año 2000)
Siendo representante de ventas de una compañía fabricante de espumas y colchones en Medellín, un cliente me propuso crear una empresa propia aportando el músculo financiero mientras yo aportaba el capital operativo y comercial. Pese a las dudas familiares por considerar la idea una aventura, antes de dar el paso realicé un protocolo de investigación directo: encuesté a mis clientes habituales sobre si respaldarían mi nuevo emprendimiento. La acogida fue abrumadora y el compromiso de compra fue confirmado antes de invertir un solo peso. Gracias a esa investigación previa, el negocio no solo nació sobre terreno seguro, sino que alcanzó una prosperidad sostenida
Caso 2: El Restaurante en Laureles y la Reorientación a Catering B2B
Años más tarde, junto a mi hija, abrí un restaurante físico en el concurrido sector de Laureles en Medellín. A pesar de los esfuerzos publicitarios en el punto de venta, el negocio no lograba superar el punto de equilibrio.
Nos vimos obligados a plantear un Plan B: transformar la unidad física en un servicio de catering empresarial y social. Para ello, inicié una investigación profunda del modelo operativo B2B. Descubrimos que las redes sociales convencionales (B2C) no generaban tracción para contratos corporativos; el cliente empresarial buscaba formalidad. Diseñamos una página web corporativa enfocada en empresas y activamos campañas en Google Ads. El resultado fue inmediato: las solicitudes de cotización corporativa ingresaron de forma constante. La lección fue contundente: solo a través de la investigación exhaustiva fue posible descubrir el canal digital correcto